FRESAS AL VINO TINTO

El «zorrococinero» no pudo resistirlo por lo que cayó en la tentación de pedir el postre estrella de la carta de un fantástico restaurante almeriense.

Sólo el color y el olor  predecían un acierto seguro y decidió probarlo y resultó maravilloso.

Este postre es  considerado un postre facilísimo, pero como siempre decimos es importante la paciencia, la imaginación y las herramientas.

Al unir todo esto haremos un postre exquisito y muy vistoso.

Ademas de ser muy sabroso de más es sabido el aporte de hierro que tienen las fresas  pero no podemos olvidar el aporte calórico debido al azúcar.

 
La fresa tiene un alto contenido de fibra, vitamina C, antioxidantes, potasio, ácido fólico y minerales.
Es una de las frutas con un número menor de calorías lo que la hace aceptable en las dietas de perdido de peso.
El consumo de esta fruta ayuda a mantener la piel hidratada y previene resfriados debido al alto contenido de vitamina C.
También  combate el estreñimiento debido a la fibra y evita enfermedades oculares.
Un auténtico tesoro en nuestra gastronomía  por lo que vamos a servirnos de ella.


Antes de comenzar queremos hacer mención del cocinero que nos prestó esta maravillosa receta cuyo nombre es  Don Carlos, malagueño de nacimiento pero que llevaba más de media vida ya en Almería.

El postre nos lo elaboró al lado de nuestra mesa utilizando una hornilla portátil y la verdad que es una elaboración relativamente fácil.
Pero no perdió vista en ningún momento de lo que estaba haciendo.
Incluso preparó otras posibles alternativas como por ejemplo con azúcar Moreno o vino Dulce oloroso.
Pero nosotros decidimos centrarnos en el de la carta, en el que el conocía.

              


                   
COMENZAMOS………………..





      INGREDIENTES.


   1-   MEDIO KILO DE FRESAS (PARA 4 PERSONAS)

2-  100 GRS DE AZÚCAR

3-  1 CANELA EN RAMA

4-  MEDIO LITRO DE VINO TINTO

5-  ZUMO DE 1 NARANJA


           

PREPARACIÓN……………
  Lavamos y troceamos las fresas y pasamos a servirlas en el recipiente donde lo mezclaremos con el azúcar y el zumo de naranja.
Lo dejamos macerar al menos durante 40 minutos.
Será un tiempo suficiente para que los sabores se mezclen de forma homogénea.



  Tras este tiempo apartamos las fresas en un recipiente y lo guardaremos en el frigorífico.

El caldo lo vertemos en una sartén a fuego lento junto al vino tinto y lo hacemos emulsionar hasta perder el alcohol.

Lo dejamos reposar……listo para servir.

Nos debemos asegurar que baje la temperatura del caldo para que sea agradable al paladar.


   Colocamos las fresas en una copa y le vertemos sobre ellas el caldo resultante una vez se haya enfriado.

Recordar siempre no cargar mucho el plato o copa, son postres que llenan mucho, y además hablamos de un postre…. un último plato.


   Para adornar colocaremos la rama de canela sobre ellas y resultará sencillamente sabroso.

Desde aquí toda nuestra admiración a este cocinero que fue capaz de prestarnos esta fantástica receta donde fue capaz de hipnotizarnos con los olores de un vino emulsionado.

Y sobre todo de unas fresas llenas de vida y de una presentación  que daban ganas de enmarcarla y NO TOCARLA, digno de un escultor famoso.

Es uno de los postres en que si lo pruebas … repites.




A DISFRUTAR…………..





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